
Tengo sueño.
Me ha dado de repente una pereza que se me enreda en el cuerpo y de la cual no puedo deshacerme.
Sé que he de levantarme.
Sé que estaría bien echar comida y agua a mi canario, que ya le queda poca. Y guardarlo, que empieza a hacer frío.
Y sé que estaría genial que me metiera en la ducha ya.
Pero me cuesta. No puedo desliarme de mi pereza.
Y encima, mi nueva lavadora pita cuando termina de lavar, lo que me faltaba ya.


